Oxigenoterapia

Oxigenoterapia

4 de febrero de 2021 0 Por Koyote

La oxigenoterapia es una medida de soporte vital cuyo objetivo es garantizar las necesidades de oxígeno de los tejidos en un paciente crítico. Es un tratamiento  en el que se suministra oxígeno, en concentraciones elevadas, con la finalidad de prevenir o tratar la deficiencia de oxígeno (hipoxia) en la sangre, las células y los tejidos del organismo. Este uso del oxígeno permite que se reduzca la disnea (dificultad respiratoria que se manifiesta por una falta de aire), lo que conlleva a una mejora del bienestar del paciente.

¿En qué situaciones se utiliza?

-Cardiopatía isquémica (IAM, ángor inestable, …).

-Edema agudo de pulmón.

-Shock.

-Insuficiencia respiratoria.

-Hemorragia severa.

-Intoxicación por monóxido de carbono.

-Politraumatizados.

-Traumatismo craneoencefálico.

-Traumatismo torácico: Neumotórax, hemotórax, contusión pulmonar

-Traumatismos medulares.

¿Qué objetivos perseguimos?

  • En la insuficiencia respiratoria aguda no hipercápnica (EPOC, tromboembolismo pulmonar, …) se pretende una pO2 >=60 (saturación mayor o igual a 90%), mientras que si se produce retención de carbónico nos conformaremos con una pO2 en torno a 55-60 mmHg (saturación entre 85% y 90%).
  • En la intoxicación de monóxido de carbono, el objetivo será reducir a valores mínimos la carboxihemoglobina, por lo que se administrará la mayor concentración de oxígeno posible (lo ideal 100%), haciendo así que se desplace el monóxido de carbono al competir con él.
  • En el paciente crítico se administra oxígeno siempre, aunque la pO2 no esté en rango de insuficiencia respiratoria, pretendiendo que la saturación de la hemoglobina se acerque lo más próximo al 100% para compensar al máximo posible deficiencias en las otras situaciones responsables del transporte de oxígeno, a saber: concentración de hemoglobina y volumen minuto.

¿Cómo administramos oxígeno?

Para la administración de oxígeno existen los sistemas de alto flujo y los sistemas de bajo flujo.

  • Los sistemas de alto flujo aportan mezclas preestablecidas de gas con FiO2 altas o bajas a velocidades de flujo que exceden las demandas del paciente, es decir, el flujo total de gas que suministra el equipo es suficiente para proporcionar la totalidad del gas inspirado. Proporciona FiO2 conocidas entre el 24 y el 50%. Se administra con mascarillas tipo Venturi.
  • Los sistemas de bajo flujo se caracterizan porque el flujo de oxígeno que proporcionan es insuficiente para satisfacer los requerimientos inspiratorios del paciente, por lo que éste toma aire ambiente también. No podemos conocer la verdadera concentración de O2 del aire inspirado (FiO2) por el paciente, ya que ésta depende no sólo del flujo de oxígeno que estamos suministrando, sino también del volumen corriente y de la frecuencia respiratoria que tenga el individuo en ese momento. Se administra con gafas nasales y mascarillas con reservorio

Mascarillas

GAFAS NASALES: Es el sistema más usado para administrar oxígeno a bajos flujos. Consisten en unos tubos plásticos flexibles que se adaptan a las fosas nasales y que se mantienen sobre los pabellones auriculares. Se consideran el sistema ideal para aquellos pacientes con buena respiración nasal y sin insuficiencia respiratoria ni estado crítico

Aportan hasta un 44% de oxígeno. En este sistema de flujo bajo, el aire inspirado se mezcla con el aire ambiente. La concentración última de oxígeno inspirado se determina por la velocidad de flujo del oxígeno que circula por la cánula y por la profundidad y la rapidez de la respiración del paciente (volumen minuto).

Al aumentar el flujo de oxígeno en 1 l/min (a partir de 1 l/min), aumenta la concentración de oxígeno inspirado en aproximadamente un 4%, y admiten un máximo de 5 l/m.

VENTURI: (Regulable, Ventimask, …). Favorecen una administración más fiable y controlada de concentraciones de oxígeno entre el 24% y el 50%. Las concentraciones de oxígeno administradas se pueden ajustar al 24%, 28%, 35% y 40% empleando una velocidad de flujo de 4 a 8 l/min respectivamente, y del 40% al 50% utilizando una velocidad de flujo de 10 a 12 l/min.

Se necesita una velocidad de flujo de oxígeno mínimo de 6 l/min para evitar que el paciente vuelva a respirar el CO2 exhalado y para mantener una mayor concentración de oxígeno inspirado. Se emplea en las insuficiencias respiratorias en que no estén indicadas por una u otra razón las gafas ni la mascarilla con reservorio, bien porque las gafas no consigan una FiO2 suficiente y continuada, bien porque no está la cosa tan mal como para usar la mascarilla con reservorio o porque consideramos muy importante emplear una FiO2 ideal y mantenerla.

MASCARILLA CON RESERVORIO: Es una mascarilla de reinhalación parcial compuesta por una mascarilla facial y un reservorio adjunto. Las indicaciones fundamentales de estas mascarillas son la insuficiencia respiratoria grave y la intoxicación por monóxido de carbono. Aporta hasta un 95%-100% de oxígeno con velocidades de flujo de 10 a 15 l/min. En este sistema, un flujo constante de oxígeno entra en un reservorio adjunto.

GLOSARIO:

FiO2: Fracción inspiratoria de oxígeno, o concentración de oxígeno inhalado

pO2Presión parcial de oxígeno, o la cantidad de oxígeno que hay disuelto en la sangre. Se mide en mmHg

BIBLIOGRAFÍA:

R. Bugarín González, J B. Martínez Rodríguez. La oxigenoterapia en situaciones graves. Med Integr. [Internet]. 2000;36:159-65. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-la-oxigenoterapia-situaciones-graves-10022221

M. Manero Solanas, S. Galarreta Aperte, B. López Zapater, I. Julián García, E. Montero García. El efecto Venturi y su aplicación en Oxigenoterapia a alto flujo. En Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. [Internet]. ISSN 1886-8924. Consultado el 4/Febrero/2021. Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/efecto-venturi-oxigenoterapia-alto-flujo/